Cuando Aleks Syntek lanzó sus primeros discos, el formato dominante seguía siendo el vinilo. Poco después llegaron los discos compactos. Más tarde aparecerían las descargas digitales, iTunes, las plataformas de streaming y, recientemente, la inteligencia artificial.
Pocos artistas mexicanos pueden presumir haber atravesado cada una de esas transformaciones sin desaparecer en el camino.
Hoy, mientras prepara una nueva etapa de su gira Total Syntek Tour por Estados Unidos, el músico observa la industria desde una perspectiva privilegiada: la de alguien que ha vivido prácticamente todas las revoluciones tecnológicas de la música moderna.
“Hay una confusión porque muchos hablan de 35 años de carrera, pero son 35 años de discografía. Si contamos desde Chiquilladas son muchos más”, comenta entre risas.
Durante la conversación, Syntek recordó cómo fue testigo del nacimiento del CD cuando las disqueras apenas comenzaban a adoptarlo como el formato del futuro.
“Llegaron y me dijeron: te presentamos tu compact disc. Era lo nuevo. Tener un CD era un lujo enorme”.
Desde entonces, la industria no ha dejado de transformarse.
Adaptarse o desaparecer
Mientras muchas carreras quedaron atrapadas entre los cambios tecnológicos, Syntek encontró la manera de evolucionar sin abandonar la esencia que definió su sonido desde el principio.
Para él, lo que realmente cambia no son las canciones.
“Yo creo que en esencia sigo siendo el mismo Aleks”.
Lo que evoluciona, explica, son las herramientas.
La producción, los procesos de grabación, la manera de construir una canción e incluso la forma de distribuirla.
Sin embargo, la influencia que marcó su identidad permanece intacta.
Nombres como Tears for Fears, Depeche Mode, The Cure, New Order y Talking Heads siguen apareciendo cuando habla de música con la misma emoción que un fan.
El niño que aprendió a programar sintetizadores
Mucho antes de convertirse en una de las figuras más reconocibles del pop mexicano, Syntek trabajó vendiendo teclados, discos y posteriormente como asistente en un estudio de grabación.
Fue ahí donde comenzó una obsesión que terminaría definiendo gran parte de su sonido.
Una computadora Atari cambió su vida.
Cuando en el estudio buscaron a alguien que pudiera programarla, levantó la mano.
Lo curioso es que no sabía hacerlo.
“Les dije que yo podía. Era mentira”.
Las noches siguientes las pasó aprendiendo por su cuenta hasta convertirse en uno de los programadores más solicitados de la época, colaborando con producciones de Timbiriche, Pandora, Flans y otros artistas.
Aquella experiencia lo llevó a descubrir el universo de los sintetizadores, la música electrónica y las corrientes que terminarían moldeando su propuesta artística.

Entre el mundo análogo y la era digital
Aunque ha adoptado nuevas tecnologías durante toda su carrera, Syntek mantiene una relación especial con los procesos tradicionales de grabación.
Mientras gran parte de la industria trabaja exclusivamente en entornos digitales, él sigue utilizando sintetizadores clásicos, equipo analógico y procesos inspirados en la vieja escuela.
“El vinilo tiene algo especial que el digital no te da”.
Su postura también se extiende a la inteligencia artificial.
Lejos de verla como una amenaza inmediata, considera que todavía existe una diferencia fundamental entre la tecnología y la creatividad humana.
“La música hecha con inteligencia artificial se siente falsa, se siente fría”.
Para él, el elemento humano sigue siendo irremplazable.

La dictadura del algoritmo
Uno de los momentos más interesantes de la conversación llegó cuando habló sobre la manera en que los algoritmos han transformado el consumo musical.
A diferencia de la radio o la televisión, donde existían filtros editoriales humanos, considera que las plataformas actuales premian principalmente la viralidad.
“El algoritmo no lee calidad. Lee viralidad”.
Desde su perspectiva, eso ha provocado que muchos artistas talentosos tengan menos oportunidades de ser descubiertos, independientemente de la calidad de sus propuestas.
“Los nuevos Juan Gabriel, los nuevos Cerati o los nuevos Aleks Syntek probablemente están trabajando de taqueros porque la industria no les da oportunidad”.
Una celebración de toda su historia
Esa reflexión sobre el pasado y el presente también se refleja en Total Syntek Tour.
La gira funciona como una celebración de un catálogo que ha acompañado a varias generaciones y que incluye más de tres décadas de éxitos.
“Desde que empieza el concierto hasta que termina, todas las canciones las conoces”.
Por eso decidió construir un espectáculo donde las canciones más representativas de su carrera conviven con temas para cine, televisión y colaboraciones que han formado parte de la cultura popular mexicana.
La intención no es presentar únicamente material nuevo.
Es recordar un recorrido completo.
Un viaje que comenzó en la era del vinilo y que, contra todos los pronósticos, sigue encontrando nuevas audiencias en la era del streaming.
Y quizás ahí reside la explicación más simple detrás de la permanencia de Aleks Syntek.
Las tecnologías cambian.
Los formatos desaparecen.
Los algoritmos evolucionan.
Pero las canciones siguen ahí.
