A pesar de haber llenado el Estadio GNP ante más de 60 mil personas, Sabino no habla como una estrella que conquistó la cima. Habla como alguien que todavía siente que está construyendo algo.
Durante una conversación previa al arranque de su gira por Estados Unidos, el artista mexicano reflexionó sobre el crecimiento de su proyecto, el origen del SabHop, la relación con sus seguidores y el futuro de una carrera que, según él mismo, sigue avanzando desde un lugar muy parecido al de sus inicios.
“Yo honestamente sí me siento todavía como en campaña para reclutar nuevos adeptos”, comenta entre risas.
Para entender esa declaración hay que regresar varios años atrás, mucho antes de los festivales, los sold outs y los estadios.

El nacimiento del SabHop
Aunque hoy es identificado como una de las figuras más importantes del hip hop alternativo en México, la historia de Sabino comenzó muy lejos de ese género.
Su primer acercamiento a la música estuvo marcado por bandas como Led Zeppelin y Pink Floyd. Su interés por el arte iba más allá de las canciones: también encontraba inspiración en la fotografía, el video, el diseño, la pintura y cualquier forma de expresión visual.
Intentó formar bandas de rock, experimentó con proyectos de reggae y convivió con músicos que más tarde encontrarían su propio camino dentro de la escena nacional. Sin embargo, fue el descubrimiento del hip hop lo que terminó cambiando el rumbo de su carrera.
“No quería limitarme a un solo género. Me di cuenta de que una cosa no estaba peleada con la otra”.
De esa mezcla de influencias nació el concepto que terminaría definiendo toda su obra: el SabHop.
Más que un género musical, Sabino lo describe como un universo propio donde conviven referencias musicales, personajes, códigos internos, colores, símbolos y una comunidad que se ha ido construyendo con el paso de los años.
“Es como una especie de secta. Mientras más adentro estás, más cosas descubres”.
Un nicho capaz de llenar estadios
Aunque recientemente logró uno de los hitos más importantes de su carrera al llenar el Estadio GNP, Sabino sigue considerando que su proyecto pertenece a un nicho muy específico.
La diferencia, explica, es que ese nicho ha crecido hasta alcanzar dimensiones impensables.
“Considero que mi proyecto es de nicho, pero un nicho gigantesco, porque ya llenamos un estadio con ese nicho”.
Lejos de enfocarse en las críticas que surgieron alrededor de la venta de boletos o las promociones aplicadas durante el proceso, el músico prefiere quedarse con otro dato.
Más de 60 mil personas decidieron dedicar varias horas de su vida para acompañarlo y cantar sus canciones.
“Eso significa una fidelidad muy cabrona que poca gente tiene”.
Volver a los lugares pequeños
Curiosamente, después de alcanzar uno de los puntos más altos de su carrera, la pregunta que comenzó a perseguirlo fue sencilla:
¿Ahora qué sigue?
En lugar de pensar únicamente en escenarios más grandes, decidió regresar a espacios más íntimos a través de una serie de conciertos sorpresa que forman parte de “La Sociedad Secreta del SabHop”.
La idea era sencilla: recuperar la cercanía con quienes han acompañado el proyecto desde sus primeras etapas.
“Qué bonito es poder crecer y construir cosas grandes sin perder esta parte de nicho y de tener cerquita a la gente”.
Esa misma filosofía explica en parte la actual gira por Estados Unidos, una serie de presentaciones que lo encuentran explorando nuevos mercados desde espacios mucho más pequeños que los que acostumbra llenar en México.
“Estados Unidos sigue siendo otro cartucho de Nintendo para mí. Aquí todavía estoy desbloqueando mapas”.

Inteligencia artificial, pero sin perder la esencia
Otro de los temas que surgieron durante la conversación fue el uso de inteligencia artificial dentro de los procesos creativos.
Lejos de rechazar la tecnología, Sabino reconoce que la utiliza constantemente. Sin embargo, establece una línea muy clara entre las herramientas y la esencia de su trabajo.
La IA le sirve para experimentar, generar referencias, crear materiales promocionales o desarrollar ideas complementarias alrededor de su universo creativo.
Lo que no está dispuesto a delegar es aquello que considera el corazón de su proyecto.
“Lo que me representa son mis letras”.
Por ahora, asegura que no contempla dejar en manos de la inteligencia artificial la escritura de las canciones que forman parte de su catálogo artístico.
El regreso del SabHop clásico
Actualmente se encuentra promocionando Genaro Presenta: Este No Es El Disco Vol. 2, un proyecto que surge como respuesta a los seguidores que constantemente le pedían recuperar el sonido de sus primeras etapas.
Según la narrativa construida alrededor del lanzamiento, Genaro —uno de los personajes más conocidos dentro de su universo creativo— habría tomado una serie de canciones inéditas para compartirlas con el público.
La intención es clara: reconectar con la esencia que ayudó a construir el movimiento desde el principio.
“Le toca a ellos”, dice refiriéndose a sus seguidores.
Y quizás esa frase resume buena parte de la filosofía que ha acompañado a Sabino durante toda su carrera.
Mientras otros artistas buscan constantemente ampliar su alcance, él parece más interesado en fortalecer la relación con quienes ya forman parte del viaje.
Una comunidad que comenzó siendo pequeña, que hoy llena estadios, pero que sigue sintiéndose cercana.
Tan cercana como cuando todo apenas comenzaba.
