Los Ángeles, California.— BTS no regresó a los escenarios simplemente para recuperar el tiempo perdido. Con BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’, el grupo surcoreano plantea una nueva etapa de su historia, una que mira directamente hacia sus raíces para construir desde ahí una versión más ambiciosa de lo que significa BTS en 2026.
El pasado 1 de septiembre, SoFi Stadium recibió la primera de las cuatro presentaciones con las que el grupo cerrará su recorrido por Norteamérica, una gira que durante esta segunda etapa pasó por East Rutherford, Foxborough, Baltimore, Arlington, Toronto y Chicago antes de llegar a Los Ángeles.
La escala de la producción refleja el momento que atraviesa el grupo. ARIRANG, su quinto álbum de estudio, funciona como el centro conceptual de un espectáculo que combina buena parte de su material más reciente con canciones que forman parte de la memoria colectiva de ARMY, mientras incorpora símbolos, sonidos y elementos visuales directamente vinculados con la cultura coreana.
El resultado es un concierto que no busca únicamente impresionar por sus dimensiones, sino utilizar esas dimensiones para contar algo.

Una nueva etapa construida desde las raíces
El título ARIRANG no es un recurso decorativo. La canción folclórica coreana que da nombre al proyecto se convierte en uno de los ejes conceptuales de una producción que constantemente establece un diálogo entre tradición y modernidad.
El escenario es probablemente la declaración más evidente de esa intención.
En el centro de SoFi Stadium se instaló una estructura circular de 360 grados inspirada en el pabellón Gyeonghoeru del Palacio Gyeongbokgung. Sobre el piso del escenario aparecen referencias visuales al Taegeukgi, la bandera de Corea del Sur, mientras cuatro pasarelas se extienden hacia diferentes sectores del estadio siguiendo una composición inspirada en los cuatro trigramas.
La decisión tiene una consecuencia importante: BTS deja de tener un frente único.
El escenario está pensado para que el espectáculo suceda alrededor del público, reduciendo la distancia entre los integrantes y las distintas zonas del estadio. No se trata solamente de colocar a los espectadores más cerca, sino de convertir todo el recinto en parte de la puesta en escena.
Es la primera vez que BTS utiliza este formato de escenario 360 grados para un concierto de gran escala, después de haber experimentado con una configuración similar durante el fan meeting BTS 5TH MUSTER [MAGIC SHOP] en 2019.
Un concierto que comienza sin pedir permiso
Uno de los cambios más interesantes de ARIRANG está en la manera en que comienza.
En lugar de recurrir a la tradicional introducción audiovisual antes de revelar al artista, BTS aparece directamente en medio de una secuencia de gran intensidad que desemboca en “Hooligan”, una de las nuevas canciones de ARIRANG.
Después llegan “Aliens” y “Run BTS”, estableciendo desde los primeros minutos el equilibrio que dominará buena parte de la noche: material nuevo conviviendo con canciones que ya forman parte del repertorio esencial del grupo.
La primera sección continúa con “they don’t know ’bout us”, “Like Animals”, “FAKE LOVE”, “SWIM” y “Merry Go Round”, mientras la producción utiliza diferentes recursos visuales para ampliar el concepto del álbum.
En “they don’t know ’bout us”, por ejemplo, aparecen pantallas portátiles inspiradas en los tal, las máscaras tradicionales coreanas. “Merry Go Round”, por su parte, incorpora telas que evocan el movimiento de la danza tradicional seungmu.
La producción no deja estos elementos como simples adornos. Cada uno forma parte de una misma identidad visual.

Corea como protagonista
El segundo acto lleva esa intención todavía más lejos.
“Not Today”, “MIC Drop” y “FYA” desembocan en “FIRE” y posteriormente en “Body to Body” e “IDOL”, una secuencia en la que la identidad coreana de ARIRANG alcanza una de sus mayores expresiones.
Durante “Body to Body”, el escenario incorpora elementos relacionados con el ganggangsullae, una danza tradicional en círculo, además de banderas LED y cintas inspiradas en el sangmo, el tradicional sombrero utilizado en determinadas expresiones de danza coreana.
“IDOL” convierte entonces el estadio en una procesión de grandes dimensiones, con alrededor de 50 bailarines, enormes banderas y cintas LED que aprovechan el espacio disponible alrededor del escenario.
Es una de las ideas más claras de toda la producción: BTS no está presentando una versión occidentalizada de su espectáculo en Estados Unidos; está llevando una representación contemporánea de Corea a uno de los escenarios más grandes de Norteamérica.
Del pasado al ‘BTS 2.0’
Pero ARIRANG tampoco pretende romper con el pasado.
Después de canciones como “MIC Drop”, “FIRE” e “IDOL”, el concierto reserva espacio para “Butter” y “Dynamite”, dos de los temas que ayudaron a convertir a BTS en un fenómeno verdaderamente global.
El contraste funciona porque el repertorio no presenta las canciones antiguas como una retrospectiva. Las coloca dentro de una narrativa nueva.
Ese parece ser precisamente el propósito de esta etapa: no regresar a lo que BTS fue, sino utilizar todo lo construido hasta ahora como punto de partida para lo que sigue.
De ahí la idea de “BTS 2.0”, el concepto que acompaña esta nueva etapa y que encuentra en ARIRANG una forma de mirar hacia atrás sin quedarse ahí.
Un estadio pensado como un solo escenario
Otro de los grandes aciertos conceptuales de la producción es la manera en que BTS utiliza las transiciones.
El espectáculo fue diseñado para que los cambios entre canciones no se perciban como interrupciones. Mientras los integrantes abandonan determinadas zonas del escenario, grandes elementos escenográficos, pantallas, telas, luces, láseres, humo y efectos especiales mantienen la atención del público.
Uno de los ejemplos señalados por la producción ocurre entre “SWIM” y “Merry Go Round”, donde enormes telas generan un efecto semejante a olas mientras los integrantes realizan la transición.
Los múltiples escenarios, las transmisiones en vivo y la distribución de pantallas buscan además que la experiencia no dependa de la ubicación dentro del estadio.
En un espectáculo de estas dimensiones, esa es una diferencia importante: el objetivo no es simplemente que miles de personas puedan ver a BTS, sino que cada sector del estadio tenga la sensación de estar dentro del mismo espectáculo.

La noche pertenece también a ARMY
El repertorio encuentra otro momento significativo en “Come Over”, seguido por “Butter” y “Dynamite”, antes de entrar en la parte final del concierto.
La sección ARIRANG deja espacio para dos canciones sorpresa que pueden variar de una ciudad a otra, antes de llegar al encore con “Please” e “Into the Sun”.
También hay un momento reservado específicamente para ARMY mediante el segundo VCR, inspirado en el yeonriji, símbolo tradicional de árboles entrelazados utilizado como representación del amor, la conexión y los vínculos que permanecen.
Es una imagen particularmente adecuada para una gira que representa el regreso de BTS después de una etapa de transformación.
Porque si ARIRANG habla de identidad, también habla de pertenencia.
Los Ángeles como punto de cierre
La presentación del 1 de septiembre fue apenas el comienzo de una residencia de cuatro conciertos en SoFi Stadium, con fechas adicionales el 2, 5 y 6 de septiembre.
Con estas cuatro noches, Los Ángeles se convierte en el cierre de la etapa norteamericana de BTS WORLD TOUR ‘ARIRANG’, después de una primera parte de la gira que pasó por Tampa, El Paso, Ciudad de México, Stanford y Las Vegas, y una segunda etapa que llevó al grupo por algunos de los estadios más importantes de Estados Unidos y Canadá.
La escala de la gira habla por sí sola: 31 presentaciones en 12 ciudades durante la etapa norteamericana.
Y todavía queda mucho por recorrer.
A partir de octubre, ARIRANG continuará por Latinoamérica con fechas en Bogotá, Lima, Santiago, Buenos Aires y São Paulo, antes de continuar hacia Asia y Australia durante 2026 y 2027.
Pero en Los Ángeles, BTS encontró algo más que otra parada de su gira.
Encontró el escenario adecuado para presentar una nueva versión de sí mismo.
ARIRANG es, en esencia, una producción sobre identidad: siete artistas que regresan a sus raíces, toman símbolos profundamente coreanos y los convierten en un lenguaje capaz de llenar un estadio de dimensiones gigantescas.
No es una mirada al pasado.
Es BTS utilizando todo lo que ya construyó para comenzar nuevamente.
Setlist
Opening Performance
- Hooligan
- Aliens
- Run BTS
Act 1 — BTS
4. they don’t know ’bout us
5. Like Animals
6. FAKE LOVE
7. SWIM
8. Merry Go Round
- 2.0
- NORMAL
- Not Today
Act 2 — Korea
12. MIC Drop
13. FYA
14. FIRE
15. Body to Body
16. IDOL
- Come Over
- Butter
- Dynamite
Act 3 — ARIRANG
20. Rotating Surprise Track
21. Rotating Surprise Track
Encore
22. Please
23. Into the Sun
Foto Galería:










