El domingo cambió por completo el sonido de Mission Bayfest 2026. Después de dos días marcados por el reggae y los sonidos isleños, la última jornada se inclinó hacia el punk rock, el ska y una buena dosis de nostalgia alternativa. The Offspring, Goldfinger, The Interrupters y The Expendables fueron parte de un día que reunió distintas generaciones alrededor de una música que sigue encontrando público en los escenarios.

Llegamos desde Jakob’s Castle, el proyecto de Jakob Nowell, hijo de Bradley Nowell, vocalista de Sublime. La herencia musical es evidente: hay similitudes vocales y melódicas que remiten al trabajo de su padre, aunque Jakob también desarrolla su propio camino. Durante su presentación interpretó canciones de Sublime y cerró con “April 29, 1992”, un momento que conectó directamente con el legado de una banda fundamental para entender el cruce entre reggae, punk y rock alternativo en California.

The Expendables elevó la energía con una mezcla explosiva de reggae rock, punk y surf rock. Su sonido encajó perfectamente con el carácter costero de Mission Bayfest, pero fue la potencia de su presentación lo que terminó de convencer. Fue un set dinámico, con mucha energía y una respuesta del público que acompañó la intensidad de la banda.
Goldfinger llevó la jornada a otro nivel. La banda conserva esa capacidad de convertir sus conciertos en una descarga de energía, y esta vez no fue la excepción.
Antes de entrar de lleno en la presentación, su vocalista se dirigió al público para recordar que tenía 54 años y que se sentía muy bien, animando a los asistentes a brincar con él. La invitación terminó funcionando como una declaración de intenciones para un concierto en el que la banda no dejó de correr, saltar y recorrer el escenario.

El setlist fue explosivo, pero el momento más especial llegó casi al cierre, con la aparición de Reel Big Fish para interpretar junto a Goldfinger “Sell Out”. Ver a ambas bandas compartir escenario y escuchar en vivo uno de los grandes éxitos del ska de los noventa fue una experiencia especial para quienes crecimos con esa música.
La presencia de Aaron Abeyta, guitarrista de NOFX, en la alineación de Goldfinger añadió otro vínculo con la historia del punk californiano. Entre la energía del concierto y la colaboración con Reel Big Fish, fue uno de esos sets que justifican por sí solos la emoción de volver a ver a estas bandas en directo.

The Interrupters fue otra de las sorpresas del día. No conocíamos su propuesta en profundidad, a pesar de su lugar dentro de la escena del ska, y su presentación nos dejó una impresión muy positiva. La banda comentó que llevaba tiempo sin girar y que, por tratarse de San Diego, no dudó en presentarse. También habló de sus planes de regresar con nuevo material y continuar la gira.
Su energía en el escenario fue contagiosa. El ska, ligero y bailable, encontró una respuesta inmediata entre los asistentes. La dinámica del grupo transmitía entusiasmo y alegría por volver a tocar en vivo, y esa actitud se extendió al público. Fue una presentación que disfrutamos mucho y que nos dejó con ganas de seguir explorando su música.



The Offspring tenía la responsabilidad de cerrar el festival y lo hizo con la seguridad de una banda que conoce perfectamente su repertorio y sabe cómo llevarlo al escenario.
El concierto estuvo cargado de éxitos y mantuvo al público conectado desde el inicio. Dexter Holland y Noodles jugaron con los asistentes durante la presentación, con bromas, interacción constante y una producción que incluyó elementos visuales y confeti. La energía no decayó y los mosh pits aparecieron en distintos momentos, manteniendo el movimiento entre el público.
The Offspring lleva décadas tocando estas canciones, pero su fuerza en directo está en la manera de hacerlas funcionar frente a distintas generaciones. En Mission Bayfest, el repertorio reunió a quienes crecieron con la banda y a nuevos seguidores que siguen encontrando en su música una puerta de entrada al punk rock.
Así terminó nuestro recorrido por los tres días del festival: de Steel Pulse y Rebelution al espíritu del Aloha de Kolohe Kai, y finalmente al punk y al ska de Goldfinger, The Interrupters y The Offspring.
El domingo fue una celebración de las canciones que siguen vivas con el paso del tiempo. Un cierre enérgico para un fin de semana que recorrió diferentes sonidos de la costa oeste y que encontró en la música en directo su punto de conexión entre generaciones.

FOTO GALERÍA:
JAKOB’S CASTLE

THE EXPENDABLES























GOLDFINGER























THE INTERRUPTORS




























THE OFFSPRING































