Tijuana, Baja California | 13 de junio – Plaza Monumental de Playas
Pocas cosas han cambiado en un concierto de Los Alameños de la Sierra. El acordeón sigue ocupando el centro de la escena, a tal grado que antes de que los músicos subieran al escenario, 3 acordeones perfectamente ilustrados ya esperaban sobre el escenario a la agrupación, las historias de amor y desamor continúan encontrando eco entre el público y la frontera sigue respondiendo a su llamado.
La noche del sábado, la Plaza Monumental de Playas de Tijuana recibió una nueva parada de La Terapia Tour 2026, una presentación que también sirvió para celebrar los 37 años de Espectáculos Bonanza, empresa responsable de acercar a la región algunas de las figuras más importantes de la música regional mexicana durante las últimas décadas.
Esta celebración reunió a una sólida base de seguidores que respondió con entusiasmo a una noche construida alrededor de la nostalgia, la tradición y el repertorio que ha mantenido vigente a la agrupación sinaloense a lo largo de los años.
Poco después de las 11:15 de la noche, las luces se apagaron para dar paso a Los Alameños de la Sierra. Entre visuales proyectados en las pantallas, ráfagas de humo, confeti y una producción que incluyó iluminación dinámica, efectos especiales y pirotecnia fría, la agrupación tomó el escenario para iniciar un recorrido por las canciones que han definido buena parte de su trayectoria.



El acordeón volvió a ser el gran protagonista de la velada. Cada intervención instrumental fue recibida con aplausos por un público que respondió con familiaridad a un repertorio construido a partir de éxitos que han permanecido vigentes entre varias generaciones de seguidores.
A diferencia de otros espectáculos que buscan reinventarse constantemente, Los Alameños de la Sierra apostaron por la fórmula que los ha mantenido vigentes durante años: canciones reconocibles, ejecución sólida y una conexión directa con quienes han seguido su carrera desde hace décadas. La respuesta del público confirmó que, para muchos de los presentes, la experiencia iba más allá de escuchar música en vivo; se trataba también de reencontrarse con recuerdos y momentos asociados a esas canciones.
La celebración también contó con la participación de invitados especiales que se sumaron en distintos momentos del concierto, aportando variedad a una noche concebida como una auténtica fiesta del regional mexicano. Entre los momentos más llamativos destacó la interpretación repetida de “El Sinaloense”, una decisión que lejos de generar sorpresa terminó funcionando como un guiño para una audiencia que respondió con la misma energía en ambas ocasiones.
Visualmente, el espectáculo mantuvo un ritmo constante gracias a la combinación de pantallas LED, cambios de iluminación y explosiones de confeti que acompañaron algunos de los momentos más importantes de la presentación. Lejos de depender únicamente de la nostalgia, la producción aportó elementos que ayudaron a mantener la atención del público durante toda la noche.
Antes de la actuación principal, la responsabilidad de encender el ambiente recayó en Banda Coloso, quienes subieron al escenario alrededor de las 9:40 de la noche para dar inicio a la celebración. Con una presentación dinámica y una selección de temas que mantuvo al público participando desde los primeros minutos, la agrupación logró preparar el terreno para la llegada de los protagonistas de la noche.
Su actuación se convirtió en uno de los momentos más animados de la jornada, generando una conexión inmediata con los asistentes y demostrando por qué continúan siendo una presencia constante dentro de los escenarios del regional mexicano en la región. Entre interacción con el público y una ejecución enérgica, Banda Coloso cumplió con creces su papel dentro de una velada que tuvo como eje central la celebración.












Más allá de las tendencias que actualmente dominan el género, la presentación dejó una conclusión sencilla: Los Alameños de la Sierra continúan encontrando en la frontera un público dispuesto a acompañarlos. En una industria donde la permanencia suele ser una excepción más que una regla, la agrupación volvió a demostrar que la fidelidad de su audiencia sigue siendo uno de sus mayores activos.
La noche en la Plaza Monumental funcionó como un recordatorio del vínculo que existe entre el regional mexicano y la frontera, una relación que durante décadas ha encontrado en escenarios como este un punto de encuentro para artistas, promotores y público. Y en el marco del 37 aniversario de Espectáculos Bonanza, esa conexión volvió a quedar en evidencia una vez más.
Foto Galería:















